viernes, 18 de mayo de 2007

La infancia de María Eva


Cuando María Eva era chiquita, su mamá y su abuela trabajaban en casa, tenían un taller de costura.

Eva era una nena inapetente y vivía quejándose de aburrimiento.

A veces, su abuela la llevaba a pasear al parque Pereyra, a las hamacas, el sube y baja y la calesita. Eva siempre volvía llorando, porque nunca se cansaba de dar vueltas y vueltas.

Nunca estaba lista para volver a su casa, pobrecita...

También su tía solía sacarla a pasear, durante los días domingos. Entonces, su mamá le ponía un vestidito lindo, los zapatitos y medias blancas, y le arreglaba el pelo.

Un día su tía Rosita le hizo sacar una foto en el Rosedal, donde se ve bien claro que Eva no era una nena alegre ni tampoco sonreía con facilidad.

No hay comentarios: