domingo, 26 de agosto de 2007

Nace el segundo libro


El 5 de junio de 2007 María Eva presentó en la Asociación Cultural Ameghino su novela "Mi hija se fue a España".

Esta es la historia en un 90% autobiográfica en la que narra todo lo que fue aconteciendo en su familia desde el momento en que su hija Laura anunció la decisión de emigrar a Europa con su esposo, Hernán, y sus hijitas Natalia y Sofía.

Matizando el desarrollo de la historia, aparecen escenas de la vida en Ecuador, donde la autora y su esposo pasaron dos meses y tuvieron intenciones de radicarse, las costumbres y el paisaje de aquel hermoso país.

Además, habla de sus abuelas, su madre y retrata las experiencias de personajes secundarios que optaron por emigrar al extranjero y lo que fueron sintiendo cada uno de ellos.

Es un relato emotivo, intenso, pero a la vez con toda la sencillez de lo familiar, que lo convierte en un libro de lectura fácil y placentera.

miércoles, 15 de agosto de 2007

María Eva y los Derechos del Niño Discapacitado


En mayo de 2006 Maria Eva Prestes solicitó el derecho a utilizar la Banca Abierta del Concejo Deliberante de la ciudad de Luján para hablar sobre: "Problemas, necesidades y derechos del niño con discapacidad motriz".

Lo hizo para dar a conocer la experiencia de discriminación sufrida por su nieto Juan Pablo, de 5 años de edad, que sufre de una distrofia muscular y desde los 3 años ha dejado de caminar y se moviliza en un triciclo. Relato las dificultades de los padres del nene para insertarlo en el sistema escolar, a pesar de ser inteligente y muy despierto, dócil y gentil.

Desarrolló una argumentación fundada en las normas legales no solo de la Nación y la Provincia, sino de la ley internacional y los Derechos del Niño, comentando sobre las barreras arquitectonicas que se encuentran en edificios y calles de la ciudad de Luján, que perjudican a los discapacitados motrices, a los ancianos, las personas obesas y todos quienes se movilizan llevando, por ejemplo, un cochecito de bebé.

La Banca Abierta fue muy comentada en los medios locales y los concejales de los bloques opositores al oficialismo reaccionaron de inmediato, presentando proyectos para facilitar la circulación de los discapacitados motores en la ciudad.

martes, 31 de julio de 2007

Cuentos de la urna


El 5 de julio de 2003 María Eva Prestes presentó su libro: "Cuentos de la urna".
El acto se desarrolló en la Asociación Cultural Ameghino, de la ciudad de Luján.
La acompañaron Silvia Bueno, editora, y José Clemente Luque, escritor y poeta lujanense.
El acto contó con la presencia de familiares, amigos y medios de prensa locales.

Refiriéndose a su libro, María Eva Prestes señaló que los libros de historia sólo darán fríos datos estadísticos sobre la situación económica y social que estuvo viviendo la Argentina en los comienzos de este siglo, pero que serán la literatura y el cine los que darán una visión exacta de lo que fue está época.
"El escritor debe ser la conciencia de su pueblo y dejar testimonio del tiempo que le tocó vivir: esto es lo que pretendo hacer por medio de este libro, a través de sus historias reales, que son muy fuertes, dolorosas y auténticas."
"Cuentos de la urna" consta de 14 historias tomadas de la vida real, tal como se escuchan en los noticieros televisivos y diarios de la época; lamentablemente, estas historias continúan reiterándose en la Argentina del año 2007.

martes, 26 de junio de 2007

Divorcio y nuevo matrimonio

En 1990 María Eva concretó la separación matrimonial que ya se había producido a nivel espiritual desde hacía tiempo. Comenzó a trabajar de administrativa en una clínica y conoció a quien habría de ser su segundo esposo: Santiago.
Con él se casó dos años más tarde. Juntos pusieron un comercio de productos sueltos, posteriormente una rotisería, pero ella descubrió que no tenía habilidad ni constancia para manejar un comercio y decidió cerrarlo, con una gran pérdida económica.
Poco después inició su trabajo periodístico en un periódico local. Esta tarea le resultó apasionante y pronto pasó a ser secretaria de redacción y empezó a ser reconocida por su labor en la ciudad donde reside.

miércoles, 6 de junio de 2007

"Camino de ida, solamente"

Mientras sus hijos fueron pequeños, María Eva se limitó a ser ama de casa y madre.
En los ratos libres, continuaba escribiendo novelas y cuentos, según la inspiración del momento.
A fines de los años 70 inició su novela "Camino de ida, solamente", que finalizó en 1983.
El eje de esta novela está formado por dos tragedias familiares: por un lado, la familia del general Flores Arnauld, cuyo hijo Luis es secuestrado, torturado y asesinado por un grupo terrorista; por el otro, la familia de Mauro Estévez, un adolescente idealista que es captado por un grupo subversivo y finalmente, pasa a convertirse en un desaparecido.
Ambas historias se entrelazan dramáticamente y el dolor, la angustia y la desesperación que se generan en las dos familias. Sus reacciones, sentimientos y sensaciones, se describen vívidamente a través de las casi 300 páginas que componen esta novela inédita.
Por medio del relato, la autora ha ido retratando la realidad de una época que la historia ha ido distorsionando paulatinamente, recortando para dejar paso a solo un aspecto de los sucesos que con mucho dolor ha debido soportar el pueblo argentino. Esta síntesis histórica se basa en lo que cotidianamente la autora fue viendo con sus propios ojos, además de las noticias aparecidas en los diarios de aquel tiempo.
Quienes han leído "Camino de ida, solamente" han sido profundamente conmovidos por sus escenas de violencia y tortura, pero también por los sentimientos de dolor interior que en cada una de las familias fueron naciendo a partir de los hechos en ella relatados. Un militar que a partir de la muerte de su hijo toma la decisión de vengarse de quienes sospecha fueron sus asesinos y una madre acogojada, que poco a poco descubre que ha ido perdiendo a su hijo, son solo algunos de los torturados personajes de esta historia.




viernes, 25 de mayo de 2007

Llegan los hijos





De aquel matrimonio casi adolescente nacieron cuatro hijos:



Sara Noemí, que falleció con solo dos días de vida.



Pablo Gabriel, Laura Raquel -que se llevan poco más de un año-



y Alejandro Samuel, que nació seis años más tarde.



martes, 22 de mayo de 2007

María Eva se casa


Cuando María Eva tenía15 años su madre vendió la casa de Nuñez con el proyecto de emigrar, pero por esos avatares de la vida esto no pudo concretarse. En cambio, se fueron a vivir a Moreno, en la casa recién comprada por su abuela Angelina.

Allí, María Eva conoció a Miguel y se casaron. Ella tenía tan solo 18 años; él, 19.


En la fotografía vemos lo jovencita que era al firmar el libro del Registro Civil.

domingo, 20 de mayo de 2007

Adolescencia y un amor imposible


María Eva inició sus estudios secundarios en el Liceo Nacional de Señoritas Nº9, de Belgrano R. Tuvo que pasar un examen de ingreso, en el que obtuvo uno de los más altos puntajes, y esto le permitió elegir el idioma que quería estudiar en sus primeros 3 años de la secundaria. Optó por el inglés, porque le permitía estudiar también latín, que le generaba una gran curiosidad.

A esta escuela asistían muchas señoritas de la colectividad judía, entre ellas una de nombre Sara, con la que Eva inició una feroz competencia por lograr las mejores notas.

Un mes ganaba Eva, el otro, Sara. Pero por tener algunas décimas menos de 7 en alguna materia, ninguna de las dos llegaba a ocupar el Cuadro de Honor. A fin de año, María Eva logró la preciada distinción: fue al cuadro de honor, donde permaneció su nombre hasta el año siguiente.

Para ese entonces, ella se había enamorado por primera vez en su vida. Como corresponde a su personalidad, fue un amor imposible.

"El" era un joven ingeniero judío que estaba dirigiendo la construcción de una obra al lado de la casa familiar de María Eva. Este hombre jamás reparó en ella, una chica gordita de 13 años, con acné, demasiado tímida como para atreverse siquiera a saludarlo.

Ahora, aquel ingeniero tendrá cerca de 80 años y vaya Dios a saber qué ha sido de su vida...

Como testimonio de la imagen de esta Eva adolescente, hay una fotografía en la que aparece con sus hermanitas, por entonces de unos 6 años.

sábado, 19 de mayo de 2007

Llegan las mellizas


Cuando María Eva tenía 6 años su mamá decidió hacer un nuevo intento de formar pareja. Así llegaron las mellizas, María Cristina y María de Lourdes, un 22 de octubre de 1952.

Un detalle curioso: cuando estaban por nacer las melli, la gente le preguntaba si quería un hermano o una hermanita. Eva decía: quiero dos hermanitas. ¡Y su deseo se cumplió!



A poco del nacimiento, la familia se fue a vivir a una casa en Nuñez, a dos cuadras del estadio de River Plate. Oyendo el grito de los goles, en un tiempo en que los partidos de fútbol se jugaban solamente los domingos, surgió su aficción a River, que conserva intacta al día de hoy, y ha transmitido a sus hijos y nietos.



Un recuerdo de aquella época de su infancia: la visita del gran Angel Labruna (ponerse de pie, por favor...) a su casa, para llevarle a la mamá de María Eva un trabajo. En realidad, era la confección de las cortinas para la casa del jugador. Eva estaba de pie en el porche de su casa cuando vio bajar del automóvil al jugador estrella de River, lo siguió con ojos fascinados, hasta que se fue. En el auto quedaba un niñito moreno, que la miraba también con curiosidad: era el hijo de Labruna.



En ese mismo porche, María Eva aparece en la fotografía, con su abuela Angelina, su mamá y las mellizas.

viernes, 18 de mayo de 2007

La infancia de María Eva


Cuando María Eva era chiquita, su mamá y su abuela trabajaban en casa, tenían un taller de costura.

Eva era una nena inapetente y vivía quejándose de aburrimiento.

A veces, su abuela la llevaba a pasear al parque Pereyra, a las hamacas, el sube y baja y la calesita. Eva siempre volvía llorando, porque nunca se cansaba de dar vueltas y vueltas.

Nunca estaba lista para volver a su casa, pobrecita...

También su tía solía sacarla a pasear, durante los días domingos. Entonces, su mamá le ponía un vestidito lindo, los zapatitos y medias blancas, y le arreglaba el pelo.

Un día su tía Rosita le hizo sacar una foto en el Rosedal, donde se ve bien claro que Eva no era una nena alegre ni tampoco sonreía con facilidad.

miércoles, 16 de mayo de 2007

La historia de María Eva


María Eva Prestes nació el 17 de junio de 1946 en el Sanatorio Azcuénaga, en la ciudad de Buenos Aires.

Fue recibida en este mundo por Dr. Grimberg. Su madre, María Ernestina, tenía entonces 25 años.

Su padre no se hizo presente: estaban separados y nadie le avisó del nacimiento de su primogénita.

En cambio, estaban su abuela materna, Angelina, y la hermana de su madre, Rosalina.

A los cuatro días de nacida, la bebita salió del sanatorio con las tres mujeres, para refugiarse en la cálida cunita que la aguardaba en el departamento de Iriarte 3222, que antes de casarse su madre y su papá habían alquilado. Allí vivió hasta los seis años de edad. Creció escuchando en radio los discursos de Perón y Evita, las aventuras de Tarzán, los tangos de moda y las publicidades de época. Su imaginación creció rauda y fuerte, y en aquella mente infantil empezaron a generarse las primeras fantasías: una amiga imaginaria, llamada Luisa, fue su compañera inseparable, con la que hablaba y compartía sus confidencias de niña solitaria.

Con el paso del tiempo, María Eva -a la que su madre, su abuela y su tía llamaron siempre Evita- llegó a ser escritora, periodista, y un embrión en desarrollo de política idealista...
(En la foto: María Eva con su abuela Angelina)